“Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos”
Lucas 6:35

El Señor es #bueno con los que no lo son, y es exactamente a eso, a lo que nosotros #también somos llamados.

¿Fácil?: ¡para nada!
¿Posible?: depende… Si hemos entendido bien el #evangelio, si nuestro compromiso con Dios es #genuino, si dejamos al #Espíritu Santo actuar en nosotros, entonces: ¡si es posible!

Estas Palabra pueden parecer -“de locos”- cuando las pronunciamos delante de quienes no hayan creído aún, porque humanamente, y en nuestras fuerzas: ¡es difícil! portarnos bien con nuestros enemigos y no tener #expectativas de recibir lo mismo a cambio, cuando hemos hecho el bien a alguien o esperamos #recuperar lo prestado… pero una vez más la Palabra de Dios, nos sitúa ante uno de esos #IMPOSIBLES, para el ser humano y #alcanzable para quién ha depositado su confianza en él.

Haciendo esto nos #posicionamos claramente como Sus hijos, ¡nos parecemos a él con ese comportamiento!

Ahora… ¡toca ponerlo en práctica!

Ten un buen día.

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