«Si vivimos pensando en todo lo malo que nuestros cuerpos desean, entonces quedaremos separados de Dios. Pero si pensamos sólo en lo que desea el Espíritu Santo, entonces tendremos vida eterna y paz. Los que no controlan sus malos deseos sólo piensan en hacer lo malo. Son enemigos de Dios, porque no quieren ni pueden obedecer la ley de Dios. Por eso, los que viven obedeciendo sus malos deseos no pueden agradarlo.»
Romanos 8:6-8

Volvemos a tratar el tema de la lucha entre nuestro #deseos #carnales y los #espirituales… Y es que, inevitablemente, los deseos, buscan una «salida práctica» y se traducen, en: #OBRAS.

El #cuerpo, va muchas veces -por su cuenta-, no dejándose dominar por «el sentido común» y sin medir las consecuencias que pueden traernos ciertos actos; nos dejamos llevar por nuestra naturaleza #humana y buscamos, el placer inmediato.

Nuestro #espíritu, suele ir por otro lado; sobre todo, si está dominado por el Espíritu de Dios; entonces, su tendencia no es el placer inmediato y efímero, sino más bien, cumplir la Ley de Dios, #obedecerle y #agradarle.

Una vez más, ¡toca elegir cómo vamos a dirigirnos! porque es difícil! agradar a las #dos partes… Debemos sopesar los beneficios y los perjuicios de nuestra decisión y ver los recursos que Dios pone a nuestra disposición si decidimos #obedecerle…

Ten un buen día.

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