31 de octubre; muchas personas, niños y mayores están preparados para salir de fiesta esta noche… por lo que se nos presentan dos alternativas: participar de las celebraciones de la oscuridad y la muerte… o elegir la vida...

Hace días que es difícil entrar en un centro comercial y no encontrar disfraces de esqueleto, bruja, miembros de plástico amputados y sangrantes, telas de araña, máscaras que asustan … y un sin fin de objetos horrorosos que, -se supone-, son “ideales” para ¿divertirse? asustando en Halloween.

Muchos hemos pensado que es una fiesta “importada” de Estados Unidos, pero no fueron ellos los creadores de la “noche de los difuntos”  ya que ellos, la adaptaron de otra cultura que, provenía de Gran Bretaña e Irlanda.

Hace 3.000 años los Celtas del norte de Europa, celebraban el final del verano y la recogida de las cosechas, con diferentes ritos: hogueras, y cultos de los sacerdotes Druidas que invocaban a los espíritus de sus ancestros muertos, con sacrificios ante los altares que recogían casa por casa, y que en Halloween se réplica con el famoso: “truco o trato”.

En la Edad Media, la iglesia Católica, intentó “cristianizar“ esta costumbre pagana del culto a los espíritus de los muertos, instituyendo, el “Día de todos Los Santos”, y así, intentar neutralizar esta tradición que flirteaban con la muerte y los malos espíritus.

¡Qué coincidencia!, el 31 de octubre, los Protestantes también celebran el -“Día de la Reforma”-; rememorando que un día como hoy de 1.517, Martín Lutero clavó sus Noventa y Cinco Tesis en la puerta de la iglesia de Todos Los Santos de Wittenberg, sacando del oscurantismo a la iglesia de su tiempo y trayendo LUZ y vida a este mundo con la Reforma Protestante.

 

Oscuridad frente a la Luz, muerte, frente a la vida.

 

 

Es paradójico que la muerte, -que tanto nos asusta-, y de la que huimos, le dediquemos un día al año para divertirnos a su costa incluso, la imitemos, convirtiéndonos en “esqueletos andantes”… y no podemos olvidar, (ni queremos), que existen varias familias sufriendo desde la noche del 31 de octubre de 2.012, en la que cinco chicas murieron el la fiesta de Halloween del Madrid Arena; la muerte, acudió a su fiesta y fue la que acabó riendo…

¿Cuál es nuestra respuesta ante este culto a la oscuridad, la muerte, y el miedo?

Para los que creemos en Cristo, Halloween, contradice la celebración DIARIA del que es para nosotros: La Luz, La Verdad y LA VIDA, y esta fiesta, debería ser la ocasión perfecta para hablar con los que nos rodean sobre: ¿qué creemos que nos espera tras la muerte?, ¿cuál es nuestra esperanza?, ¿por qué no tememos a las “fuerzas del mal”? dando así testimonio de nuestra fe.

También es una perfecta ocasión para comprar calabazas y disfrutar de una crema muy rica, y unas deliciosas tartas de esta hortaliza.

Gema López-Huerta Cisnal.

                   Responsable de Redes Sociales en IBE

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