#Perdón: 7 de 7

Y para #terminar esta serie de devocionales sobre el #perdón, vamos al: ¡“más difícil todavía”!

Estar #dispuestos a perdonar las #ofensas cuando alguien nos ha #dañado, pero se acerca #arrepentido a pedir disculpas, podemos llegar a #entenderlo y llegar a #perdonarle, pero el versículo de hoy, va más allá…

La Palabra de Dios, nos dice que si sabemos que alguien -tiene #algo, contra nosotros-, debemos #ir a buscarlo y #arreglar las cosas; es decir, que la #iniciativa del perdón, debe #partir de nosotros y no #esperar a que vengan a #pedirnos perdón, más bien, ser #nosotros los que demos un paso al frente para #solucionar cualquier #problema que tengamos.

Evidentemente, este versículo es para los #creyentes, ya que nos ubica en el momento que nos presentamos ante Dios con “una ofrenda” (ya puede ser material o referirse a nuestra propia vida), porque está claro que este tipo de #actitud, es algo #sobrenatural que no podemos llevar a cabo #solos en nuestras fuerzas: es el Espíritu Santo, el #único que puede guiarnos y ayudarnos en esto.

Hablábamos esta  semana sobre el “olvido” por parte de Dios de nuestros pecados, pero nosotros: ¿podemos #perdonar y #olvidar? Nuestra memoria no es como la de un ordenador que dando a una tecla, borramos todo rastro de un documento, nuestra memoria, nos trae #recuerdos tanto de lo bueno como de lo malo que nos ha ocurrido, por lo que es natural, #recordar el #daño, pero debemos lograr que ese recuerdo no nos cause #amargura y podamos #perdonar por completo, -por nuestro propio bien-, y salud espiritual.

Ten un buen día.

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