#Perdón: 2 de 7

Podemos a grandes rasgos hablar de #tres tipos de perdón:

-El perdón que recibimos del #Señor, cuando nos rendimos ante él #reconociéndonos pecadores, y #aceptando que Cristo murió por nosotros, con esto, #admitimos que no podemos salvarnos a nosotros mismos, por muy “buenos” o“religiosos” que nos creamos…

-El perdón que nos #otorga la persona a la que  hayamos #ofendido, y el perdón que nosotros damos a quienes nos #ofenden. 

-Por último, (y no menos importante), cuando debemos #perdonarnos a #nosotros mismos… porque en muchas ocasiones, existe en nuestro interior “algo”, que no permite perdonarnos alguna #acción, #pensamiento o #deseo que tenemos, pero si estamos #arrepentidos y Dios nos #perdona y también a #quién hayamos ofendido, ¿por qué no vamos a #perdonarnos a nosotros mismos?, (esto, suele ser una artimaña del diablo para hacernos sentir culpables y que vivamos angustiados…)

El versículo de hoy, forma parte del “Padre Nuestro” y nos #recuerda que para que Dios nos perdone, debemos #perdonar y es que, no es posible #amar, sin perdonar, y el amor, tanto a Dios como a los que nos rodean, forma parte de los dos #mandamientos que Cristo nos dio:

—“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el primer mandamiento y el más importante. Hay un segundo mandamiento que es igualmente importante: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”[

Mateo 22:37-39

Por lo que #perdonar y #amar son consecuencia uno de otro, si amas, perdonarás y viceversa.

Ten un buen día.

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