Leyendo en el Evangelio de Juan las últimas horas que Jesús vivió antes de su muerte en la cruz y concretamente, el pasaje de la Última Cena, vemos tres de las facetas más representativas de él:

-Su parte humana: cena con los apóstoles, celebrando la fiesta de la Pascua.
-Su faceta de SIERVO; lavando los pies a Sus discípulos.
-Y su divinidad: él sabía lo que tenía por delante; Judas, le traicionaría y se desencadenarían los acontecimientos de su muerte…

Hay muchos mensajes en este pasaje y ¡todos importantes,! pero  dos cosas son las más destacables:

1-Su ejemplo de HUMILDAD  lavando los pies de sus discípulos: ¡SI,! ¡Dios mismo, humillándose ante el ser humano,! preámbulo de la humillación absoluta de Jesús entregando Su vida, en favor de toda la humanidad en la cruz para redimirnos y restablecer la relación con Dios Padre interrumpida por el pecado, y

2- En Sus últimas horas nos dio una lección de SERVICIO a los que le seguimos: inclinarnos y lavar los pies a los demás…

No podemos sentirnos superiores a nadie, cuando el mismo Dios nos dio semejante ejemplo de humildad y servicio.

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