Devocional, 16 de 25.

No debía ser “muy #habitual”, encontrar a un recién nacido dentro de un #pesebre en el tiempo que Jesús nació pero justo eso, eran “los datos” que el ángel les dio a los pastores para #encontrar al Niño-Dios.

No cabe duda que el nacimiento del Salvador, fue tremendamente #peculiar y #contradictorio para los que esperaban al #Mesías; ese #líder que creían, iba a rescatar al pueblo Hebreo de la #esclavitud a la que les habían sometido los romanos y que les oprimía imponiéndoles sus #leyes, #costumbres y #creencias religiosas en dioses #paganos y que imponían su #culto al emperador como un dios más.

Jesús nace, de una manera muy #contraria a lo que ellos esperaban: un #redentor-líder político- liberador, y Su llegada a este mundo no fue, -precisamente-, rodeado de #riqueza, #poder y #prestigio como creían que iba a ocurrir…

Hoy en día, nos pasa #exactamente igual a nosotros… Las #expectativas que tenemos sobre el papel del Señor en nuestra vida, no suelen #encajar con la #realidad o los #propósitos de Dios para nosotros, ya que muchas veces pensamos que Dios, es una especie de #conseguidor, que debe #satisfacer nuestros deseos, y hacer las cosas como y cuándo nosotros queremos, pero una vez más debemos #reflexionar sobre lo que significa #seguir a Cristo, y debemos #entender que la #mente y el #tiempo de Dios, #no suele #coincidir con el nuestro, pero eso no debe #frustrarnos, más bien, nos debe #animar, a ser #pacientes y #obedientes, esperando en él…

Adviento: esperando…

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